Cochabamba, miércoles 17 de octubre de 2018

Nick Cave y Björk tocan en el Primavera Sound

| EFE/BARCELONA | 02 jun 2018 |

EL PÚBLICO DISFRUTA DURANTE UNA JORNADA DEL FESTIVAL DE MÚSICA PRIMAVERA SOUND, CELEBRADO EN BARCELONA.



 El post-punk oscuro de Nick Cave, con el plus de melancolía que tiene su música desde la muerte de su hijo, y la experiencia psicotrópica que ha propuesto Björk han reinado en la segunda jornada del festival Primavera Sound, que ha reunido ayer un centenar de bandas.

Nick Cave y su grupo The Bad Seeds han sido las estrellas absolutas de la jornada de ayer en el Primavera Sound, con un halo de tristeza que no les ha restado un ápice de energía sobre el escenario.

"Skeleton Tree", el primer disco escrito tras la pérdida de su hijo en 2015, ha estado presente durante toda la actuación de Nick Cave, en la que ha interpretado numerosas canciones del trabajo, como "Jesus Alone", "Girl in Amber" y "Distant Sky". Ninguna de ellas ha arrancado una sonrisa al público.

Los ánimos se han levantado un poco con dos de sus temas más conocidos y potentes: "Jubilee Street" y la omnipresente "Red Right Hand", que se ha ganado el derecho a ser catalogada de himno del movimiento post-punk desde su lanzamiento en 1994 y que ya ocupa un lugar en la historia de la música.

En el concierto también ha habido espacio para las sorpresas, cuando Cave se ha arrancado a tocar "Coming to my sleep", una canción que no pasó el corte de su brillante álbum "The Boatman´s call" de 1997, y que reeditó en 2011.

En "Push The Sky Away", Nick Cave ha elevado el espectáculo cuando ha invitado a subir al escenario a unas trescientas personas que, evidentemente, aquí sí que han sonreído.

Nick Cave ha tomado el relevo a otra veterana, Björk, que ayer ha protagonizado el final feliz de una historia de amor imposible que une a la islandesa con el Primavera Sound desde 2012, cuando la inadjetivable artista se cayó del cartel a última hora por una infección de cuerdas vocales. "Ella. Bienvenida, al fin", dice el festival en su folleto.

Björk ha saltado al escenario ataviada cual orquídea: con un vestido de tela plástica salmón y con un casco blanco repleto de purpurina. Una bella flor subida en un altar envuelto de una pretendida selva en la que no han faltado plantas gigantes ni seres fantásticos, que además de endulzar la puesta en escena han tocado la flauta o cantado los coros cuando ha sido preciso.

En realidad, más que un concierto lo que ha ofrecido Björk esta noche ha sido un espectáculo inmersivo.



Tags: Primavera,Sound,tocan,Björk,Cave,Nick

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