Cochabamba, martes 21 de agosto de 2018
TEXTUAL

La excepción como regla

|  Abogado, docente e historiador del Derecho imcorajq@hotmail.com | 14 may 2018 |

Por un moro que maté, hoy me llaman matamoros. Tal afirmación que consta en el refranero español, deviene de las enseñanzas de los filósofos y pensadores de la antigüedad, que enseñaban como un error de la lógica la generalización, ya que ella nos lleva a sustentar apreciaciones erróneas y sin ningún fundamento.

El vilipendiado derecho romano acuñó la frase: La excepción pone a prueba la regla, dándose a entender que en la vida social las reglas son generales, sin embargo, a veces hay actos que se particularizan e individualizan, ejemplo, todas las personas responden directamente de sus actos, excepto los locos e infantes.

Sería contrario a la lógica establecer que los principios jurídicos son, por naturaleza, excepciones y no reglas. Sin embargo de tal sinrazón, existen comportamientos gubernamentales que relativizan la normativa general y sujetan sus actos administrativos a una constante y permanente excepcionalidad, tratándose, sobre todo, de la adquisición de bienes y servicios o ejecución de obras.

Un senador de la oposición ha salido a la palestra pública para denunciar un hecho de máxima preocupación, pues resulta que con motivo de los XI Juegos Deportivos Suramericanos, el 82 por ciento de las contrataciones realizadas con motivo de implementar la actividad lúdica se ha realizado por la vía de la excepcionalidad, es decir, al margen de la legalidad y en absoluta inobservancia de lo establecido en normas de preferente aplicación y de jerarquía superior.

Plasmada la denuncia, numéricamente, se tiene una erogación de 119.000.000 de bolivianos.

A más de los guarismos, el representante nacional señala que tales excepcionalidades estuvieron dirigidas a favorecer a personas específicas ligadas de una forma u otra con el Gobierno, y que en muchos casos carecen de experiencia e idoneidad en el rubro de la contratación.

Sostiene el denunciante que una buena parte de dichos contratos no cuenta con las garantías debidas, como boletas bancarias u otra equivalente. La regla general para este tipo de actos exige licitación pública, como medio y manera de permitir la libre participación, la más amplia concurrencia de proponentes, a través de mecanismos de publicidad, con el objeto de obtener las mejores condiciones en cuanto a precio y calidad.

Las denuncias públicas realizadas deben ser respaldadas con pruebas suficientes, aunque ya es sintomático, que apenas realizadas, reciban como toda respuesta adjetivos que la descalifican sin entrar al meollo mismo de la cuestión. Es imprescindible que las autoridades del Gobierno expliquen al pueblo boliviano su comportamiento administrativo desde los inicios de su Gobierno, tiempo y gestión en la cual se han realizado obras, servicios de consultoría, contrataciones de servicios millonarios sin sujeción a las normas básicas vigentes para el efecto.

Asimismo es imperativo dar cuenta al pueblo sobre la eficiencia y eficacia de tales obras, dado que muchas de ellas constituyen verdaderas obras faraónicas, elefantes blancos e inversiones fantásticas, que nadie sabe para qué fueron realizadas y cuál su utilidad y productividad. Ya es tiempo que la regla sea general y que la excepción la confirme y no viceversa.



Tags: regla,excepción,La

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