Cochabamba, jueves 18 de octubre de 2018
COLECTIVO TELARTES

¿Combatir la pobreza con la música?

| Estudió Música, Comunicación y Gestión cultural gablue@gmail.com | 16 abr 2018 |

El creador del Sistema Nacional de Orquestas de Venezuela, José Antonio Abreu, falleció a sus 78 años este 24 de marzo. Músico, economista y educador, implementó un proyecto cultural que tuvo como objetivo combatir las repercusiones de la pobreza en su país e incluir a niños y jóvenes a núcleos de integración artística. Con 43 años de existencia, el Sistema se ha constituido en uno de los proyectos culturales latinoamericanos más ambiciosos, cuyos resultados se aprecian en el surgimiento de las más de mil orquestas que forman parte de su red y con aproximadamente 800 mil niños integrados. Dicho sistema fue adaptado en más de 35 países con programas de educación musical que siguieron el modelo en menor escala. Teniendo como matriz a la Orquesta Simón Bolívar, se sostiene en el apoyo social que proviene tanto de particulares, del Estado y de financiamiento externo. De este proyecto educativo surgieron muchos instrumentistas, lutieres y directores, entre ellos el más destacado: Gustavo Dudamel.

El éxito y logros del sistema implementado por el maestro Abreu hacen necesaria una reflexión sobre la situación de la música en nuestro país. Se requiere un apoyo concreto a las principales instituciones musicales. En lo educativo se necesitan incentivos a la formación haciéndola más accesible, un mayor apoyo a la investigación, el mantenimiento y creación de infraestructuras, atención a la educación especial, jubilación y seguro médico para los docentes, promoviendo su seguridad laboral, incentivos a la formación de nuevos públicos dando accesibilidad a las entradas y producción de talleres para estudiantes.

No es suficiente que se enfoque la educación musical a lo que ocurre en los colegios, donde la materia solo es importante para cantar himnos en las horas cívicas. Conocer las composiciones nacionales e internacionales de diferentes épocas, sus intérpretes y directores; en el aula tener mayor accesibilidad a instrumentos y aprender lectoescritura musical; apreciar un teatro y percibir la magia que ocurre en él; conocer y escuchar orquestas y diversos ensambles —tanto populares como clásicos—, así como promover la crítica de los modelos vigentes.

Se precisa de coordinación entre las instituciones de formación artística y elencos que formen parte de un proyecto común y no de esfuerzos aislados. La música no es una herramienta de propaganda y de entretenimiento superficial, como arte educa, forma profesionalmente, tiene un papel inclusivo y de responsabilidad social. Aún queda mucho por criticar, aprender y rescatar del maestro Abreu, pero sus resultados hablan por sí mismos.



Tags: música?,pobreza,¿Combatir

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

Opinión en Twitter
Opinión en Facebook
Portada Impresa