Cochabamba, jueves 19 de abril de 2018

Goni, Lula, Evo: ¿un destino?

| Analista político ivanariasduran@hotmail.com | 10 abr 2018

Como escribió en su portal el diputado Amilcar Barral, la semana pasada nos dejó “tres buenas noticias para la  democracia que demuestran que el poder no es eterno. 1° Goni fue hallado responsable de los hechos de Octubre (Negro), donde murieron varios bolivianos y otros quedaron heridos. 2 ° La CIDH aceptó la demanda contra Evo Morales por la ejecución extrajudicial del hotel las Américas. 3° Se decidió que, el intocable Lula da Silva entrará a la cárcel por corrupción. Los que ostentaban poder absoluto, hoy, algunos fallecieron y otros están en la cárcel o a punto de ser encarcelados, Fidel Castro, Hugo Chávez, Néstor Kirchner, Alberto Fujimori, Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski, Cristina Kirchner, Lula da Silva, Dilma Rousseff, y seguirán algunos más”. Goni (1930) de 88 años, Lula (1945) de 73 años, Evo (1959) de 59 años. Tres personajes que, más allá de nuestros apegos o desapegos, formarán parte de nuestras historias y que, siendo tan diferentes, van al mismo destino: los estrados judiciales. Los tres también nos demuestran que fueron admirados por sus pueblos. Sin embargo, los tres también nos enseñan que el poder no dura para siempre y que, te vayas donde te vayas, hagas lo que hagas, ese brazo llamado ley, tarde o temprano, llega. Después de 15 años, Goni fue sentado en el banquillo de los acusados en un país que él consideraba lo protegería de todo. Sí, de todo, menos de la impunidad. Quizá nunca se imaginó que un joven abogado y apasionado rockero lo sentaría ante los estrados judiciales en uno de los países más poderosos del mundo. Como reseña Página Siete, Thomas Becker es el guitarrista de una banda denominada Beautiful Bodies (cuerpos hermosos) que vino a Bolivia en 2005 a hacer prácticas, pero 13 años después terminó siendo el impulsor, hasta incluso el ideólogo del juicio al expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada en Estados Unidos. Lula, el obrero vuelto en capitalista, creyó que su popularidad lo escudaría de la justicia. Pero no contó con que en su país, a pesar de todo, había existido un poder judicial independiente y un juez Moro que va por igual ante moros y cristianos. Es triste ver que habiendo sido admirado se encuentre con que había fomentado, alimentado y permitido una red de corrupción pública. No es, como la mayoría de los medios y analistas insisten, que se lo juzga por haber recibido un departamento de lujo. Se lo acusa de que, administrando el bien común, lo haya vuelto en un bien particular de él y sus allegados a través de una estructura de corruptela fomentada desde el poder público que tenía.  ¿Tres caminos, un destino? Así parece, pues dos de ellos ya sufren las consecuencias de la ley y de saber que, a pesar de los años, la justicia los atrapa. Evo, ensoberbecido aún con el poder, disfruta de esa aura que los dos tenían: ¡soy intocable! ¿Hasta cuándo?



destino?,¿un,Evo:,Lula,,Goni,

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

Opinión en Twitter
Opinión en Facebook
Portada Impresa