Cochabamba, martes 11 de diciembre de 2018

México 2018: la narcopolítica

| Columnista de EFE Twitter: @DiarioOpinion | 10 abr 2018 |

Si la intrusión del narcotráfico en la política o si el accionar de los políticos atrapados por los poderes fácticos de una criminalidad omnipresente se miden con la vara de la violencia, México está en graves problemas este 2018, año de elecciones en las que habrá 18.000 cargos públicos en juego en un país con 120 millones de habitantes, 88.7 millones con derecho a voto.

Doce candidatos a alcaldes fueron asesinados en los tres últimos meses de 2017 y los tres primeros de 2018. Dos por mes. También fueron ejecutados con violencia tres candidatos a diputados locales: uno en Huejotzingo, Puebla, y dos en Chilapa, uno de los municipios más peligrosos de Guerrero.

La embestida contra presidentes municipales, exalcaldes y candidatos a serlo, cobró la vida de 128 de ellos en los últimos doce años. Casi uno por mes. Y nada permite augurar un freno a la escalada mortal antes y durante la cita en las urnas el 1 de julio cuando, en forma atípica por la coincidencia de calendarios de los comicios locales y federales, concurren todos en los 32 estados del país. Se elige presidente de la República, diputados y senadores y se disciernen nueve gobernadores.

Dispersión geográfica, escasez crónica de recursos, trato igual a alcaldías ricas y paupérrimas, debilidad institucional en la mayoría, incapacidad legal de recaudar impuestos, diversidad cultural incomprendida en alcaldías indígenas, abandono y desatención de gobiernos estatales y federal, cortados por la misma tijera del centralismo, convierten a gran parte de los municipios mexicanos en el eslabón más débil del Estado.

Entre los 2.446 municipios y 16 delegaciones de la ciudad capital, mal sobreviven más de 2.100 alcaldías que no llegan a los 100.000 habitantes. Las dos Baja Californias, norte y sur, tienen cinco extensos municipios cada una. Oaxaca tiene 570 alcaldías con mayoría indígena, pobres y marginadas.

En tan deplorable situación, la narcopolítica no es un infierno por venir. Está presente, viva y actuante. Se dan casos de alcaldes, como José Reyes Ferriz, de Ciudad Juárez (Chihuahua), administrando a distancia, pues vivía con su familia en El Paso (Texas, EEUU), o como el de Teloloapan (Guerrero), Robell Urióstegui Patiño, quien tuvo que salir huyendo en un helicóptero y custodiado por militares en abril de 2017, bajo amenazas de muerte. Sobrevivió para contarlo.

Los ataques no distinguen partidos y en cinco años de gobierno de Enrique Peña Nieto fueron ejecutadas 72 autoridades: 23 alcaldes en funciones, 5 electos y 44 expresidentes municipales.



Tags: narcopolítica,2018:,México

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