Cochabamba, jueves 24 de mayo de 2018

El poder inconsciente e insensible

| Abogada y directora de la OJM julietamontaño@gmail.com | 08 abr 2018

Cuando creemos haber visto todo lo malo que se puede hacer en el ejercicio del poder político y manejo de recursos económicos que nunca antes en la historia del país se había tenido, producto de la indiscriminada explotación de los recursos naturales, constatamos que el desprecio por el ser humano y la soberbia que sienten los que nos gobiernan da para mucho más. No hay desgracia humana que les conmueva si no tiene una clara posibilidad de traducirse en votos.

Por un lado, la situación de los hogares de niños, niñas y adolescentes que tanto para el Gobierno nacional como para el departamental y municipal, son considerados una carga de la que no se ocupan ni les preocupa las condiciones inhumanas en las que se hallan depositados/as; criaturas que además de no tener el cobijo ni cariño de una familia, se hallan expuestas a pasar hambre, frío y, en algunos casos, a maltrato físico y psicológico de personas que al no tener formación alguna para ese trabajo reproducen prácticas culturales autoritarias patriarcales y descargan sus frustraciones sobre seres humanos impedidos para defenderse.

De igual manera, el problema de la salud que ha llegado a extremos de inhumanidad, especialmente para las personas que por carencia de recursos no tienen otra opción que acudir a los servicios públicos atravesando verdadero via crucis para ser atendidas por los/as pocos profesionales saturados de trabajo y desprovistos de instrumental, equipos y medicamentos indispensables. Los ejemplos patéticos, ocurridos últimamente, son el prepotente desalojo de pacientes que se ven obligados a pernoctar a la intemperie en las puertas de hospitales para acceder a una ficha y ser atendidos por un/a médico y el caso de los pacientes con cáncer que no pueden recibir el tratamiento de radioterapia, no obstante lo urgente que resulta para prolongar su vida y combatir el desarrollo del mal.

Sin embargo, de contrapartida se anuncia que Bolivia suscribe contratos con un país satélite de Rusia para producir armamento como si esto fuera necesario para mejorar las condiciones de vida de la población boliviana, o la fantasiosa intención de adquirir innecesariamente otro satélite con un costo tan grande que daría para comprar cómodamente un equipo de tecnología de última generación para la detección oportuna y precisa del cáncer; pero, está visto que pedir esa inversión es ofensivo para los/as burócratas del Gobierno.

En fin, ellos/as sienten que el proceso de cambio les ha asegurado la vida, la salud y una cómoda existencia rodeada de lujos hasta su tercera o cuarta generación, razón por la que no les importa lo que las personas ajenas al poder político y económico podamos estar pasando. Esa es la inconsciencia e insensibilidad del poder.



Tags: insensible,inconsciente,poder

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

Opinión en Twitter
Opinión en Facebook
Portada Impresa