Cochabamba, miércoles 23 de mayo de 2018
BITÁCORA ECONÓMICA

Inversores optimistas y equivocados

| | 11 feb 2018

El martes y jueves pasados han estado marcados por una sacudida de proporciones en el mercado de la Bolsa de Valores de Nueva York, y aquel optimismo de enero de este año por parte de los inversores parece que se ha diluido debido a los temores de una desaceleración económica resultado de las futuras alzas en las tasas de interés: sin embargo, es bastante probable que la actual caída marcada de los precios de las acciones sea seguida de un retorno veloz al optimismo, al menos en el corto plazo.

La euforia de los inversores a inicios de 2018 puede haber sido algo ingenua, no obstante, los increíbles resultados macroeconómicos de 2017 sobre el desempleo, inflación y expectativas de los consumidores y empresas, así como también los alentadores pronósticos del PIB mundial. Sin embargo, existen signos de que la desaceleración del ciclo económico está más cerca de lo que nos podemos imaginar, inclusive con el reciente informe con revisión al alza del FMI.

Hoy, los mercados bursátiles ya no dependen tanto de una política monetaria flexible, como del repunte de la inversión de capital. Actualmente, en Estados Unidos la inversión privada doméstica bruta creció en 5.1 por ciento , el desempeño más importante desde el punto mínimo de la Gran Recesión del tercer trimestre de 2009, este resurgimiento del gasto privado corporativo, lo que se ha evidenciado en un aumento en 2.9 por ciento a diciembre de 2017 de los pedidos de bienes duraderos fabricados en Estados Unidos.

Parece ser que el mercado está descontando de manera errónea las reformas estructurales de largo plazo, sin tomar en cuenta la creciente e insostenible deuda pública y un panorama fiscal sombrío de los Estados Unidos, tanto así que la Oficina de Presupuesto del Congreso ha pronosticado que el déficit estadounidense va camino a triplicarse en los próximos 30 años, de 2.9 por ciento del PIB en 2017 a 9.8 por ciento en 2047.

Eso sí, en 2018 si bien la tendencia es la expansión, también podría ser el año en que el giro de orientación, venga acompañado con la factura de la recuperación que deba ser pagada con un frenazo de la actividad global.

Una recuperación extraordinaria, como la que ha experimentado la economía mundial, en 2017, puede ser un veranillo excepcionalmente corto, si a la vuelta de la esquina el invierno gris del mayor peso de la deuda y el déficit harán su inevitable aparición.



Tags: equivocados,optimistas,Inversores

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