Cochabamba, sábado 18 de agosto de 2018
TEXTUAL

Ruta crítica

| | 05 feb 2018 |

Los resultados del referéndum del 21 F., más temprano que nunca se impondrán como la voluntad soberana expresada en las urnas, de ello ni duda cabe. Mientras tanto, cuando el respeto a los derechos ciudadanos y su aplicación pretenden ignorarse y cercenarse, se impone una resistencia civil activa de las mayorías, a través de pronunciamientos y acciones populares lícitas, posibles y pacíficas.

Así lo ha entendido el conjunto mayoritario que se pronunció por el NO a la perpetuación en el poder y por el SÍ a la alternancia política. La defensa de esa voluntad popular mayoritaria se halla inserta indeleblemente en la conciencia ciudadana, desde el momento de conocerse los resultados de esa forma de democracia directa.

En peligro el reconocimiento a lo expresado en las urnas, los ex defensores del pueblo Waldo Albarracín y Rolando Villena y la representante de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos de Bolivia, Amparo Carvajal, en representación de la ciudadanía misma, acuden a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ante la evidencia de la violación masiva de los derechos de los bolivianos, mediante acciones sistemáticas e ilegales del oficialismo que desconocen resultados del voto popular que por su naturaleza son vigentes, obligatorios, irrepetibles y vinculantes.

Así mismo es significativa la decisión de los Comités Cívicos de alzar su voz de protesta y establecer un paro ciudadano nacional el próximo 21. El mismo realce tienen las exigencias de grupos de ciudadanos, sectores corporativos y comités de defensa de la democracia, que cotidianamente y sobre el mismo orden, se realizan en todo el territorio nacional. Por su parte, las huestes oficialistas, marginando el cumplimiento de lo expresado en sufragio, con el triste argumento que la victoria es producto de una mentira de entre sábanas, asume una diversidad de acciones y protestas a la cual más írritas, como propiciar la revocatoria del mandato del Alcalde municipal de la ciudad de Cochabamba, autoridad edil plenamente identificada con la postura y exigencia de respetar la decisión plebiscitaria, resultando extraño que los propugnadores de esta consulta no son precisamente vecinos de este municipio, sino circunstanciales moradores.

Otra acción intentada por el oficialismo en apoyo a la re, reelección es una marcha de sus adherentes fijada para el mismo día y hora en que el sector contrario programó la suya. Tal situación no tendría mayor trascendencia si acaso no llevase la consigna oficial, públicamente expresada por el Vicepresidente del Estado, quien textualmente instruye: “es necesario unirse y movilizarse para enfrentar a las bandas racistas y fascistas”.

Tales expresiones están muy lejos de contribuir a la paz y la concordia. Al contrario, constituyen una especie de grito de guerra, que solo puede llevar al enfrentamiento fratricida, con calamitosos resultados. De ahí que resulta un imperativo categórico, en esta ruta crítica que enfrentamos, en la cual parece que hasta la naturaleza se ensaña, desplegar los mayores esfuerzos para eludir la provocación y el desatino, manteniendo una conducta democrática que asegure la paz social y la tranquilidad ciudadana.



Tags: crítica,Ruta

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