Cochabamba, lunes 10 de diciembre de 2018

LA VIOLENCIA acaba con la vida de 103 mujeres y 67 niños Y NIÑAS ESTE AÑO

De enero al 15 de diciembre se contabilizaron menos casos de feminicidios que en 2016. Respecto a infanticidios, el año pasado se registraron 45 muertes y esta gestión subió en 50%.  
| TEXTOS. betty condori rojas// | 28 dic 2017 |



Hasta el 15 de diciembre de 2017, la Fiscalía General del Estado registró el asesinato de 103 mujeres a manos de sus esposos o parejas. A pesar de que son 8 casos menos que la gestión 2016, causa alarma la gran incidencia de violencia en Cochabamba, donde murieron 26 personas, es decir el 25 por ciento de los casos está en esta región.

El fiscal general del Estado, Ramiro José Guerrero Peñaranda, detalló que si bien bajó el número de muertes de mujeres, los asesinatos a menores de edad tuvieron un marcado incremento. En 2016 se atendieron 45 casos de acuerdo al reporte del sistema administrado por el Ministerio Público, en tanto que desde enero al 19 de diciembre la cifra subió a 67, es decir, en 50 por ciento más.

FEMINICIDIOS

Guerrero Peñaranda informó que de los 103 hechos fatales contra las mujeres, 31 están en fase preliminar de investigación, 8 casos se extinguieron por la muerte de los imputados, 9 fueron rechazados, 45 en etapa preparatoria, 1 sobreseído, en fase de acusación 6 y solo 12 con sentencia.

Del total de casos registrados, 27 están en La Paz, 26 en Cochabamba, 16 en Santa Cruz, 8 en Oruro, 10 en Chuquisaca, 5 en Potosí, 7 en Tarija y 4 en Beni.

Para la feminista de #NiUnaMenos Cecilia Estrada, el hecho de que Cochabamba ocupe un penoso segundo lugar en el ranking nacional de feminicidios en el país es alarmante, porque por delante está La Paz con una muerte más, un departamento que casi le dobla en población. “Eso significa que Cochabamba tiene un índice de violencia mucho más alto”.

Dice que los feminicidios son la expresión más extrema de un sistema de dominación que está vigente en el país. En otras palabras es fruto de machismo o sociedad patriarcal de sociedades organizadas que piensan que las mujeres son ciudadanas de segunda categoría.

La capitana Nidia Gutiérrez, directora interina de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV) en Cochabamba, especifica que desde enero a noviembre atendieron un total de 5.929 casos de violencia de los cuales 19 terminaron en feminicidio y 9 en infanticidio. Son hechos del departamento, especifica.

Según Naciones Unidas, en la actualidad la violencia contra las mujeres y las niñas es una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas, persistentes y devastadoras del mundo.

No solo más devastadoras, sino también las que bien tratadas no están. Guerrero detalló que 29.509 casos de violencia doméstica llegaron hasta el Ministerio Público y 4.329 hechos de abuso sexual; violación de infante, niño, niña o adolescente, y violación.

Santa Cruz ocupa el primer lugar en delitos de violencia familiar o doméstica con 8.561 casos y de agresión sexual con 1.265 hechos. Luego están La Paz con 6.813, Cochabamba con 5.268, Tarija con 2.710, Potosí con 1.684, Chuquisaca con 1.642, Oruro con 1.194, Beni con 1.065, y Pando con 572.

Lo que lleva a deducir que Santa Cruz es la ciudad más violenta contra las mujeres, pero no desencadenan en feminicidios.

Los delitos de agresión son 4.329. De ese total 1.442 son hechos de abuso sexual; violación de infante, niño, niña o adolescente 1.127 y violación 1.715.

El mayor número de casos de abuso sexual está en Santa Cruz con 455, seguido por La Paz, 327; Cochabamba, 229; Tarija, 141; Beni, 67; Chuquisaca, 67; Potosí, 59; Oruro, 56; y Pando 41. Mientras que la violación a menores también tiene a Santa Cruz con más casos, 332; La Paz, 244; Cochabamba, 195; Tarija, 103; Beni, 90; Chuquisaca, 75; Pando, 46; Potosí, 46; y Oruro 41.

67 niños fueron asesinados y solo hay un sentenciado

En el país, este año fueron asesinados 67 niños y niñas. Son 22 más que el año pasado cuando se produjeron 45 asesinatos en manos de sus progenitores o gente allegada a ellos.

De acuerdo al informe del Ministerio Público, de los 67 hechos, 10 personas tienen detención preventiva y solo uno sentencia ejecutoriada. El resto está en etapa preliminar, se impusieron medidas sustitutivas a la detención preventiva, los imputados se encuentran declarados rebeldes o están rechazados o sobreseidos.

Entre enero y junio de este año tuvieron lugar 28 infanticidios en Bolivia. Cochabamba y La Paz tienen la mayoría de los casos, con 11 y 10, respectivamente (75 por ciento ).

Los casos de feminicidios tienen también una explicación dolorosa. Para la feminista de #NiUnaMenos Cecilia Estrada, el infanticidio forma parte de una estructura violenta de la sociedad que responde al adultocentrismo, es decir que las personas mayores creen tener el derecho a decidir y ejercer violencia sobre los menores de edad, llegando incluso a ejercer violencia brutal. “Viene de una cultura violenta que debe cambiar y conviene demandar al Vicepresidente de Bolivia (Álvaro García Linera) y las autoridades de Gobierno, respuestas concretas para cambiar la visión errónea de la gente”.

De acuerdo a informes de la Defensoría de la Niñez, en el país, dos de cada 10 infanticidios que se registran en Bolivia logran sentencia. Aunque el registro de este año está muy alejado de la realidad porque ocurrieron 67 asesinatos de niños y niñas en manos de adultos, pero solo uno tiene sentencia ejecutoriada.

Para Estrada, la solución no pasa por endurecer las penas, como en mayo de 2017 planteó el vicepresidente García Linera cuando pidió cadena perpetua para los que violen y asesinen menores de edad.

“Es una visión errónea, autoritaria que combina con el estilo de Gobierno que asumió el MAS”, dice.

Plantea asumir compromisos para incluso erradir el humor sexista del presidente Evo Morales, quien constantemente agrede a las mujeres.

La violencia SE ENSAÑA CONTRA las mujeres y los menores de edad



Los casos de muerte de mujeres y menores de edad en el país reflejan datos aterradores y a la vez dramáticos.

La violencia contra los niños en Bolivia no cesa, pese a que se endureció la pena a 30 años de prisión sin derecho a indulto (artículo 258 de la Ley 548 dice: “Se sancionará con pena de presidio de treinta años(30), sin derecho a indulto, a quien mate a una niña o un niño desde su nacimiento hasta sus doce años (12)”.

Las agresiones hacia las mujeres tampoco han frenado con la aplicación de la Ley Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia. Cecilia Estrada, de #NiUnaMenos, señala que falta voluntad política de las autoridades de Gobierno y que, además no existen condiciones ni personal capacitado para realizar un trabajo efectivo en defensa de la mujer.

Aquí un recuento de algunos de esos hechos de 2017.

INFANTICIDIOS En Cochabamba, un sargento de la Policía flageló a su hijo de nueve años con un cinturón hasta causarle 10 días de impedimento. En El Alto paceño, un niño de seis años también fue flagelado con una manguera por su padre y su madrastra, quienes además le arrojaron con agua fría, en clima gélido.

* En mayo, el juez del Juzgado sexto cautelar, determinó la detención preventiva para el padrastro Brandón T. de 22 años, de la menor de un año y nueve meses que perdió la vida. Él fue enviado al penal del Abra en Cochabamba. Su padre, Eulogio T. de 56 años padre del acusado y cómplice de la muerte de la niña, está en San Sebastián.

* El 22 de agosto, un panadero mató a su hijo de 3 años en La Paz. Lo ahorcó con un cordón de zapato y aunque luego intentó suicidarse, no lo logró. El hombre trató de justificar su delito explicando que había sido denunciado por violar a una quinceañera y preveía que lo iban a encarcelar, por lo que prefirió asesinar a su hijo y quitarse la vida. Dejó una carta póstuma, diciendo que su suicidio era “una ofrenda”.

* En junio, Jackeline Rodríguez, otra niña de un año y medio, fue estrangulada y lanzada a un pozo séptico por su madre, en el Chapare.

FEMINICIDIOS Entre los hechos de feminicidio recientes están:

* La pandilla Wander Rap es sentenciada por feminicidio de colegiala. La sentencia fue dada el 31 de agosto. Diez integrantes de la pandilla de Cliza se sometieron a un juicio oral por el feminicidio de María del Carmen Carvallo Reyes (16). Cinco de los pandilleros fueron condenados a 30 años. En quechua, la madre de María del Carmen denunció en el juicio que los padres de los acusados la amenazaron con matar a su otra hija. Les imploró a los jueces que no dejen libres a los feminicidas de la adolescente. La menor fue acusada de causar problemas sentimentales en los dos líderes de la banda.

El caso sucedió en 2016, pero este año recibió sentencia.

* Durante siete días, Fanny Pardo, de 24 años, luchó por su vida en terapia intensiva de la clínica Aranjuez, tras ser brutalmente atacada por su esposo a pedradas en la cabeza y con una puñalada en el brazo. El 6 de junio, su lucha terminó. Venció la violencia de quien decía amarla.

* El 11 de agosto de 2017, el militar mata a su exnovia Jakeline, a Einar el hermano y a Limbert Hermosa Rodríguez, padre de ella. Luego se suicida.

Sucedió el viernes 11 de agosto, en Villa Jerusalén, al sur de la ciudad de Cochabamba. Un subteniente del Ejército tomó su arma de reglamento y disparó a su exnovia, al hermano y al padre de ella en plena vía pública. Hirió a la hija menor de la familia y a un vecino que presenció la matanza e intentó intervenir.

Análisis

El cruel castigo de machos y posesivos

La Oficina Jurídica Para la Mujer y la agrupación #NiUnaMenos coinciden en señalar que detrás de la violencia contra la mujer hay un marcado machismo en la sociedad.

“Las mujeres sufren un trato cruel, inhumano y patriarcal” asegura la responsable de Promoción y Capacitación de la Oficina Jurídica para la Mujer, con sede en Cochabamba, Cecilia Cosío Romero.

En tanto que, la feminista de #NiUnaMenos Cecilia Estrada considera que los feminicidios son fruto del machismo que relega a la mujer en todos los ámbitos. Cree que es importante no quedarse solo en el dato de estar entre los departamentos más violentos del país, sino ver lo que hay detrás. Halla que:

1.- Persiste una violencia estructural en la sociedad que se expresa en brechas de género, en desigualdades: reciben menor salario por el mismo trabajo, están relegadas en la toma de decisiones, su formación es limitada porque acceden a la universidad, pero no logran culminar sus carreras porque sobre ellas recae el cuidado de los hijos.

2.- La violencia simbólica. Es la menos visible, pero la más nociva porque legitima el orden de las cosas. Es aquella que a través de mensajes descalifica a las mujeres y de algún modo genera condiciones para reproducir estas otras formas de agresión directa cuya expresión más brutal es el feminicidio precedido de una serie de hechos violentos física, psicológica y sexualmente.

En tanto que, para Cosío existen factores como la migración. Cochabamba es centro de la migración y sucede que el dinero que lleva la pareja a la casa no es suficiente y empieza a buscar cómo tener ingresos. Es ahí cuando la pareja siente que se debilita su postura de dueños y poderosos de la situación. También menciona la crisis económica y, la falta de políticas desde el Estado y las autoridades. Con la Ley (348, de Protección a la Mujer de Vivir Libre de Violencia), los casos no se han detenido debido a que no hay convicción ni siquiera en quienes manejan las leyes.

Estrada plantea emprender una cruzada nacional para colocar en el centro de debate este tema y generar una serie de acciones que corrijan errores.





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