Cochabamba, Bolivia, Viernes 30 de diciembre de 2016
Editorial

Apropiaciones de “Star Wars”

VOTAR
  • Actualmente 0
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
RESULTADO
  • Actualmente 56.8
Compartir
30/12/2016 | Ed. Imp.
Iniciada por el cineasta estadounidense George Lucas, la saga de películas (y otros muchos objetos culturales) “Star Wars” es un gran fenómeno de la cultura popular, con seguidores en todos los rincones del planeta y de todas las edades. Una nota del diario español El País recogió lo que la generación de inicio de la saga sintió en aquellos años de comienzo, en la opinión del gran cronista de la guerra de Vietnam Michael Herr: "No tuvimos infancias felices, pero tuvimos ‘La guerra de las galaxias". En la era digital de los efectos especiales y la construcción de escenarios virtuales, puede ser difícil comprender las implicancias de un producto cinematográfico que en su tiempo significó una verdadera revolución de forma y fondo. Fue de lo primero, pues llevó al paroxismo las posibilidades técnicas del entretenimiento; y de lo segundo, ya que forjó un imaginario fantástico a la vez que político en tiempos en los que, como señala la nota de El País, hacer que un actor serio pronuncie la frase “Que la fuerza esté contigo” parecía ridículo.

Así, la simpática lucha galáctica de rebeldes contra un imperio permeó las mentes de millones de personas alrededor del globo. Los bolivianos no fuimos la excepción. Desde inicios de los 80, son varios los clubes de fanáticos de todo lo que tenga que ver con la saga, en al menos el eje troncal del país. Y, como suele suceder con las creaciones universales, los consumidores se las apropian dándoles nuevos significados.

Muestra de lo anterior fue por ejemplo, a inicios de este año que se va, la interpretación de la clásica marcha de la producción por parte de la banda orureña Poopó, que hasta ensayó una coreografía similar a la de los personajes de la ficción. Igualmente, en los concursos colegiales de bandas no faltó ese ritmo compuesto por John Williams, y los videos de tales presentaciones se hicieron virales en Internet.

Precisamente, las redes sociales volvieron a llenarse con textos e imágenes de “Star Wars” estas semanas, primero a raíz del estreno de la precuela “Rogue One” (todavía en cartelera en cines locales y de muy buena valoración del público y la crítica) y después a causa del fallecimiento de la actriz Carrie Fisher, quien encarnó a la inolvidable princesa Leia, lideresa del movimiento rebelde de la trama galáctica).

Ese personaje es probablemente uno de los más populares de cuando el cine comenzó a hacerse de las reivindicaciones feministas. Bien apunta la señalada nota de El País: “… nunca fue una princesa que esperaba ser salvada (…). Leia es una heroína profundamente contemporánea, una mujer tocada por la fama y una princesa dura, fuerte e inteligente, que demostró que, a la hora de luchar contra el mal, no existen los sexos”.

A propósito del deceso de Carrie, circularon mensajes de condolencia de todo tipo, desde los artísticos hasta los de matices políticos. Uno de estos últimos fue un hilarante meme en forma de un supuesto comunicado del Ministerio de Comunicación de Bolivia. En jocoso tono solemne, la falsa nota de prensa, de autoría anónima, se conduele, a nombre del Gobierno en pleno, por el luto de la pareja de Leia en la saga, el “Comandante Han Solo”. Nombra “Bartolina honoraria” a la princesa y alaba las victorias del “Movimiento Jedi” en su lucha contra el “Imperio”.

Más allá de lo gracioso, se debe reconocer entonces que las expresiones culturales forjan los imaginarios de las sociedades. Bien lo sabe Estados Unidos que ha mantenido su hegemonía mundial en este sentido. Y bien lo debería saber el Ejecutivo nacional, más si hasta ahora es tan exiguo su apoyo a las artes y a las manifestaciones populares. ¿Cuándo alguna expresión cultural boliviana será capaz de hacerse universal y tener seguidores en todo el orbe? Ojalá que pronto y no sea este un sueño de una galaxia muy, muy lejana.

Tags: apropiaciones, &ldquostar wars&rdquo







Copyright © 2003-2017 Opinión. Todos los derechos reservados.