Cochabamba, Bolivia, Jueves 26 de junio de 2014
Subeditorial

Campaña “Apoye. No castigue”

26/06/2014 | Ed. Imp.
En el Día Internacional de la Lucha Contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, que se celebra hoy, se desarrolla la campaña “Apoye. No castigue”. Se trata de una iniciativa global que promueve la reforma a las políticas antidrogas y la superación de su carácter predominantemente represivo.

El enfoque humano de asistencia médica a las personas dependientes de las drogas y sobre todo la prevención del consumo son medidas que contribuyen a disminuir el problema de las drogas y las actividades ilícitas que acompañan a ese negocio.

La represión del narcotráfico es muy costosa. En los presupuestos públicos queda muy poco dinero destinado a los centros de rehabilitación y a la prevención. Los consumidores de drogas son marginados de la sociedad y a veces encarcelados por tráfico de drogas. Además, ante la falta de instituciones de rehabilitación de consumidores de drogas se instalan centros clandestinos en los que se cometen, en el nombre del tratamiento, actos de tortura y transgresiones a los derechos humanos.

La Organización de Naciones Unidas (ONU) admitió el fracaso de las políticas represivas, pues el consumo de sustancias ilícitas tradicionales como la cocaína, heroína y marihuana se mantienen estables o disminuyeron en países desarrollados, pero aumentó el uso de nuevas sustancias psicotrópicas. El informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) 2013 alerta sobre la estrategia de comercialización de las nuevas drogas que están fuera de control estatal y emplean nombres como "especias" ("spice"), "miau-miau" y "sales de baño" que inducen al error a los jóvenes que creen que se trata de diversión de bajo riesgo.

En noviembre pasado, en Cochabamba se detuvo a un joven de 21 años con 48 dosis de una droga sintética LSD.

Sin embargo, la droga ilegal que está teniendo mayor difusión en Cochabamba y Bolivia es la marihuana, principalmente entre adolescentes y jóvenes. Frente a esto hay iniciativas excelentes como la capacitación de padres y madres de familia, así como de estudiantes para la prevención. Es necesario que esas actividades se amplíen y lleguen a todos los municipios.

La comunidad puede contribuir en gran medida en la prevención y al control. En la familia y en la escuela se puede descubrir precozmente a las personas drogodependientes para darles el apoyo que requieren. De esa forma se pueden rehabilitar algunos jóvenes y evitar daños mayores.


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