Cochabamba, Bolivia, Domingo 11 de mayo de 2014
Subeditorial

Diarios de la Discriminación

11/05/2014 | Ed. Imp.
Valientes mujeres lesbianas, bisexuales y hombres transgénero muestran su realidad. Son las que se atrevieron a “salir del clóset” y empiezan a visibilizar los problemas de la sociedad boliviana que aún no aplica el principio constitucional que reconoce la igualdad de todas las personas y el derecho a la no discriminación.

La Red de Mujeres Lesbianas y Bisexuales de Bolivia (Red LBbol), con el acompañamiento del Programa Urbano de la Unión Nacional de Instituciones para el Trabajo Social (Unitas), recopilaron decenas de testimonios que muestran la difícil situación que atraviesan las mujeres en su entorno familiar, en las actividades cotidianas y en el ámbito laboral.

Hay historias contemporáneas que parecen de siglos pasados, porque los padres de algunas jóvenes las llevan a psicólogos y psiquiatras buscando evitar que les guste otra mujer.

Desgarradores testimonios muestran cómo las familias juzgan, sancionan y procuran “corregir” la orientación sexual mediante la violencia, el encierro y otras acciones que vulneran los derechos fundamentales de la persona.

Los centros educativos, las calles y otros espacios públicos son adversos a las personas no heterosexuales y particularmente a las lesbianas y bisexuales.

En el ámbito laboral, las mujeres que no se encasillan en el modelo heterosexual sufren chantajes, sabotajes, acoso, subvaloración arbitraria del desempeño laboral e incluso sanciones y descuentos, cuando no el despido injustificado.

Muchos casos de discriminación no son denunciados ante las autoridades por temor a no encontrar justicia.

Esas y otras historias están en el libro “Diarios de la Discriminación: Testimonios de la vulneración de los Derechos Humanos, Lucha y Reivindicación de Mujeres Lesbianas y Bisexuales en la vida familiar, pública y laboral”. La obra colectiva fue presentada en Cochabamba el 30 de abril y posteriormente en Santa Cruz y La Paz.

Para las autoras, el libro es “un gran esfuerzo y un gran avance, puesto que no es fácil compartir con otros los dolores más profundos de nuestras vidas”.

Es un paso de los muchos que ya han dado las mujeres que pertenecen a la Red LBbol en la lucha por sus derechos, por la justicia y por una sociedad inclusiva. Estas iniciativas merecen amplio apoyo de la sociedad y de las instituciones que, por ahora, desconocen y excluyen a un grupo que goza de todos los derechos y obligaciones establecidos en la Constitución Política del Estado.


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