Cochabamba, Bolivia, Viernes 25 de mayo de 2012
Bicentenario Heroínas de la Coronilla

Aguirre, Urquidi y la dudosa lista de la Coronilla

Por: JAIME DE LA FUENTE PATIÑO | 25/05/2012 | Ed. Imp.



Este 27 de mayo de 2012, se conmemora el Bicentenario del heroico sacrificio de las valerosas mujeres cochabambinas patriotas, que se enfrentaron y murieron combatiendo a las tropas realistas comandadas por el Gral. José Manuel Goyeneche y Barreda en la Colina de San Sebastián o de la Coronilla. Según el informe de un testigo que estuvo presente en este combate: el soldado Francisco Turpín, que pertenecía a la Primera Compañía de Fusileros del Regimiento Nº 6 del Primer Ejército Auxiliar argentino, esta acción fue promovida y encabezada por las mujeres de Cochabamba, cuando después de conocerse de la derrota del “General” patriota Esteban Arze en Pocona, en un Cabildo abierto en la ciudad del Tunari, el Prefecto patriota Mariano Antezana optaba por la rendición de la ciudad ante los realistas y solo quedaban “mil hombres escasos” para su defensa.

Entonces las mujeres dijeron: “Si no hay hombres nosotras defenderemos”, y luego el Prefecto Antezana mandó decir que él se rendía y ordenó guardar las armas bajo llave en el cuartel. Después de lo cual, una parte de las mujeres armadas de “cuchillos, palos, barretas y piedras” fueron a buscar a Antezana a su casa para matarlo, pero no lo encontraron, mientras la otra parte de las féminas consiguieron que se abriese el cuartel y sacaron de él, fusiles, cañones y municiones, para después dirigirse a la Colina de San Sebastián a objeto de defender a la ciudad. Al día siguiente, 27 de mayo de 1812, estando las mujeres allí fueron conminadas a rendirse por un “embajador” o emisario de Goyeneche que entregó el pliego pertinente al único oficial patriota presente, el Capitán de Caballería Jacinto Terrazas; quien les preguntó si querían rendirse y ellas respondieron que no, y “que más bien tendrían la gloria de morir matando”, y mataron al emisario realista. Después se inició la acción y las mujeres con “los rebozos atados a la cintura” combatieron por espacio de tres horas, siendo derrotadas por el ejército realista que “acometió por cuatro puntos y mataron treinta mujeres, seis hombres de garrote y tres fusileros”.

Cabe señalar, que en este informe no se menciona el nombre de ninguna de las treinta mujeres ni de los nueve hombres que murieron en este combate. Pero este informe recién fue publicado in extenso en la Argentina en 1914 en los “Documentos del Archivo de Belgrano”. Después fue transcrito en 1989 por el historiador argentino Emilio Bidondo en su libro: “Alto Perú, Insurrección, libertad, independencia”. Siendo publicado posteriormente en nuestro país. Sin embargo, este informe seguramente fue conocido mucho antes por el ilustre historiador también argentino, Bartolomé Mitre, que llegó a ser presidente de su país, y que lo resumió en muy breves palabras en su Historia de Belgrano publicada en 1876. Y decimos esto, porque en este resumen de Mitre se mencionan a esos “mil hombres” escasos y se destaca la participación de las mujeres que no aceptaron rendirse, lo que no había sido escrito antes por otros historiadores. Luego este resumen fue transcrito por primera vez en nuestro país en 1885 por el célebre escritor e historiador cochabambino Nataniel Aguirre en su famosa novela histórica “Juan de la Rosa. Memorias del último soldado de la Independencia”. (1909: 302) Siendo así, el primer autor nacional en mencionar y resaltar la participación femenina en este Combate de la Coronilla. Pero además, Aguirre en base a ese resumen y alguna información tomada de otras fuentes escribió su propia versión sobre este enfrentamiento de manera bastante imaginativa y novelesca. No obstante, esta versión de Aguirre fue considerada después como un relato de carácter histórico y veraz por el historiador cochabambino José Macedonio Urquidi. Quien la repitió parcialmente en 1919 en su obra “Bolivianas Ilustres” (en la Guerra de la Independencia), y entre otros datos aumentó de 200 a 300 el número de las víctimas en dicho combate cuantificadas exageradamente por Aguirre.

Con posterioridad y posiblemente en base a este elevado número de víctimas entre otras cosas, se elaboró una dudosa lista de las quince principales heroínas que supuestamente murieron entonces, y que viene siendo difundida alrededor de cada 27 de mayo desde hace varios años atrás en diversos medios de comunicación impresos y digitales. Siendo esta lista publicada por Wilson García Mérida y otros autores la siguiente:

“Manuela Gandarillas, Manuela Rodríguez de Arze, Manuela Saavedra de Ferrufino, Rosa Soto (nieta de la ciega Gandarillas y quien inspiró al épico personaje de Nataniel Aguirre), Juana Ascui, Lucía Ascui, Lucía Alcócer León de Chinchilla, María Isabel Pardo de Vargas, María Teresa Bustos de Salamanca y Lemoine, María del Rosario Saravia de Lanza, María Pascuala Oropesa, Luisa Saavedra de Claure, Mercedes Tapia y las hermanas Parrilla”.

Cabe señalar que esta lista tiene como su fuente de información expresamente mencionada, el libro: “La verdadera Adela Zamudio” escrito por una sobrina-nieta suya de nombre Gabriela Taborga de Villarroel y que fue publicado en 1981. Libro en el que figura dicha lista aunque en diferente orden y sin el dato sobre Rosa Soto, pero sin citar su propia fuente de información. Y entonces, uno se pregunta: ¿de dónde se tomó o se transcribió esta lista?

Al parecer, esta lista tuvo su origen en una mala lectura o en una errónea interpretación de la mencionada obra de Macedonio Urquidi: “Bolivianas Ilustres”. En la que solo figuran trece de las quince heroínas de dicha lista, (once como heroínas patriotas de Cochabamba y dos de otros departamentos), que tuvieron una destacada participación durante toda la Guerra de la Independencia y no solo en el Combate de la Coronilla, habiendo intervenido la mayoría de ellas en otras acciones posteriores a este enfrentamiento e inclusive falleciendo después de dicha guerra, de modo que no habrían muerto en ese combate. Como por ejemplo, Manuela Rodríguez de Arze, que fue la segunda esposa del prócer cochabambino Esteban Arze y que falleció en 1832. Pero además, según este libro de Urquidi sólo dos de estas heroínas estuvieron presentes en ese enfrentamiento, siendo ellas: la cochabambina “Manuela de las Eras y Gandarillas”, y la orureña “Manuela de la Tapia” que en esa lista fue confundida con “Mercedes Tapia”, quien según Urquidi era una heroína potosina sin mayor relación con Cochabamba. En todo caso, la citada Gandarillas, según Urquidi fue la heroína que aleccionó y encabezó a las mujeres patriotas en el “sacrificio colectivo” de la Coronilla, pero no se trataba de la anciana ciega de la mencionada novela de Nataniel Aguirre, y a quien Urquidi se refiere como a otra heroína diferente y sin nombre. (:197) Empero, según Aguirre la anciana invidente se llamaba “doña Chepa” (Josefa), tenía “cerca de cien años” y era hija de un insurgente de la anterior rebelión de la época de Alejo Calatayud cuyo nombre era Nicolás Flores. (: 211-2) De modo que según Aguirre, la legendaria anciana ciega se habría llamado Josefa (Chepa) Flores, pero este autor solo la citó como “doña Chepa”, lo que originó cierta confusión historiográfica, dando lugar a que algunos escritores e inclusive poetas, nombrasen indistintamente a la heroína ciega como: Josefa Gandarillas o Manuela Gandarillas, y finalmente como Josefa Manuela Gandarillas. 

De todas maneras, Urquidi tratando de acrecentar el valor de esta heroína “Manuela de las Eras y Gandarillas” supuestamente fallecida en el Combate de la Coronilla en 1812, cometió dos incoherencias al hacerla participar en otras acciones posteriores. Una, al señalar que ella “presenció el tormento y ejecución de su ilustre hermano José Domingo Eras y Gandarillas”, hecho que se produjo días después del enfrentamiento. Siendo la otra incoherencia, el indicar que ella también intervino en “el audaz asalto del cuartel de los veteranos realistas”. Suceso que se produjo tres años después en 1815. Por otra parte, según la conocida historiadora cochabambina Ítala de Maman en un artículo publicado en la Revista “Rumbo al Bicentenario 1810-2010”, señaló que en el Archivo Histórico de la Alcaldía de Cochabamba se encontró el testamento de “Josefa Manuela Gandarillas” fechado en 1848. Es decir, 36 años después del Combate de la Coronilla, de modo que esta persona no habría fallecido en este enfrentamiento. Así como tampoco “Manuela Eras y Gandarillas”, quien era una niña en ese año de 1812 y falleció mucho tiempo después, según la documentación primaria pertinente publicada por el conocido historiador cochabambino Edmundo Arze en un artículo escrito en la Revista Cochabamba Nº 1 de junio de 2011. Sin embargo, pudo tratarse de una persona homónima.

La otra heroína que según Urquidi estuvo presente en la acción de la Coronilla, fue la orureña Manuela de la Tapia que era casada con Buenaventura Antezana, pero que de acuerdo con el mismo Urquidi no murió en la Coronilla y más bien después fue desterrada a Potosí, donde residió muchos años y donde llegó a participar en un baile en honor a los libertadores en 1825; posteriormente falleció “octogenaria” en la misma Villa Imperial en diciembre de 1870. Cabe agregar que ese su destierro a Potosí, lo encontramos documentalmente confirmado en el Informe secreto del Cabildo realista de Cochabamba dirigido al General español Joaquín de la Pezuela en 1816, publicado en la Segunda Parte de la Memoria Militar de dicho general, transcrita por el ex -cónsul argentino en Cochabamba, Gabriel Servetto (ABNB Anuario 2007).

En este informe secreto se indica que una gran cantidad de mujeres de Cochabamba, incluidas muchas religiosas, estuvieron involucradas en actividades subversivas en contra de la corona española. Por lo que el 15 de diciembre de 1815, efectivamente la mencionada Manuela de la Tapia fue apresada y desterrada a Potosí junto con otras cinco mujeres: Manuela Gómez, (mujer del alzado Arreaga que está con los enemigos), Antonia de la Guarda, Manuela Gallegos, Catalina Gallegos y Viviana Antezana. Adicionalmente en dicho informe realista se incluye una nómina de unas veinte mujeres insurgentes patriotas consideradas como “seductoras”, pero ninguna de ellas figura en esa dudosa lista.

De lo anteriormente expuesto podemos concluir, que según Nataniel Aguirre la legendaria anciana ciega que murió en la Coronilla se llamaba Josefa (Chepa) Flores, la misma que figura en dicho libro de Macedonio Urquidi, pero como una heroína anónima y sin nombre. A lo que se suma, que según el mismo Urquidi solo dos de las quince heroínas citadas en dicha lista, estuvieron presentes en el Combate de la Coronilla, siendo ellas: Manuela Eras y Gandarillas y Manuela de la Tapia. De las cuales, no se sabe a ciencia cierta si la mencionada Gandarillas murió en esta acción o fue otra persona homónima; y de la Tapia se tiene evidencias que sobrevivió a la misma, habiendo sido después desterrada a Potosí. Del resto de las heroínas mencionadas en esa lista, habría que seguir investigando para saber si algunas de ellas u otras citadas en dicho informe secreto, estuvieron presentes y fallecieron o sobrevivieron a esta acción de la Coronilla.

Cabe agregar, que las otras diez heroínas cochabambinas y una chuquisaqueña de esa lista mencionadas en el libro de Urquidi son las siguientes:

María del Rosario Saravia de Lanza, Pascuala Oropesa, Lucía Ascui, Manuela Rodríguez de Arze, Lucía Alcócer León de Chinchilla, María Isabel Pardo de Vargas, Luisa Saavedra de Claure, Manuela Saavedra de Ferrufino, las hermanas Parilla, y María Teresa Bustos y Salamanca de Lemoine.

Las otras dos heroínas de la lista que no figuran en el libro de Urquidi, son Juana Ascui (considerada hermana de la citada Lucía Ascui), y Rosa Soto, que figura en la lista como la “nieta de la ciega Gandarillas y quien inspiró al épico personaje de la novela de Nataniel Aguirre”. Pero en el libro de Urquidi no figura esta persona, sino dos heroínas diferentes: Rosa Vega y María Soto, y Urquidi solo da algunas referencias de Rosa Vega, indicando que ella “entró en tratos con un oficial realista, y mediante un ardid, entregó la Fortaleza de Oruro a los patriotas”. Pero además, no es cierto que en la famosa novela de Nataniel Aguirre, “Juan de la Rosa”, el personaje “Rosita” que tiene el destacado papel de la madre del protagonista principal, hubiese participado y muerto en el combate de la Coronilla inspirando a Aguirre; porque según la misma novela, ella falleció antes del combate debido a una enfermedad, y tampoco era nieta de la anciana ciega sino de Alejo Calatayud.


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