Las invocaciones de expertos, profesionales, y de las más altas autoridades del paÃs, sobre la conservación medio ambiental y la preservación de nuestros bosques como riquezas naturales de gran valor, caen en saco roto año que pasa y cuando se depredan miles de hectáreas.
La destrucción de estas áreas en las regiones de oriente, como Santa Cruz y Beni y en el trópico de Cochabamba, tiene que ver con la falta de polÃticas nacionales respecto a la explotación de la tierra en estas regiones.
El chaqueo en estas zonas, mediante la quema intensiva de bosques para ganar tierras es una práctica que se desarrolla en forma permanente, sin que ningún Gobierno, ni el actual, que proclama los cambios y la defensa de los recursos naturales, haya hecho nada, pese a los discursos y arengas para que los paÃses ricos no sigan destruyendo la naturaleza. Aquà en Bolivia se depredan miles de recursos naturales y no siempre por acción de transnacionales, sino por la conducta de connacionales.
De acuerdo a datos oficiales en el paÃs existen actualmente 12 mil incendios producidos por el chaqueo y la quema indiscriminada de pastizales y bosques.
Los campesinos recurren a esta práctica para rehabilitar la tierra para la agricultura y ganaderÃa, no utilizan maquinaria porque es caro y prefieren, como ha dicho una autoridad, gastar 50 centavos en una caja de fósforos que 100 dólares en maquinaria.
Los chaqueos no sólo destruyen la riqueza de las áreas rurales, además acentúan el temido efecto invernadero y afectan la salud de las poblaciones con las humaredas.