Mizque se consolida como uno de los principales polos productores de manà del paÃs y, habiéndose ya posicionado en el mercado nacional con el tradicional manà tostado, se apresta a conquistar el mercado europeo con una variedad orgánica del producto.
Los productores de esta provincia del Cono Sur están sacando al mercado nacional cerca de 400 toneladas de manà por año y esta gestión pretenden despachar al extranjero unas 10 toneladas de manà orgánico.
El cultivo de estas 400 toneladas se desarrolla en una extensión aproximada de 200 hectáreas y les genera a los productores un ingreso anual de 3.120.000 bolivianos. Con la venta al exterior las ganancias crecerÃan significativamente.
La del manà es una de las varias cadenas productivas conformadas por asociaciones campesinas que están optimizando sus condiciones de productividad y competitividad, sentando presencia comercial no sólo en los mercados locales, sino también en los internacionales.
Producción
La producción anual de manà en Mizque asciende 400 toneladas por año, y a su cargo están 500 familias distribuidas en 24 comunidades de todo el municipio y afiliadas a la Asociación de Productores de Manà de Mizque (Apromam). La Asociación cuenta con el respaldo económico y técnico de la Fundación para el Desarrollo Tecnológico Agropecuario de los Valles (FDTA-Valles).
Las 500 familias cultivan el manà en una extensión aproximada de 200 hectáreas, de las que salen las 400 toneladas de manà mizqueño, 90 por ciento de las cuales se comercializa en forma de tostado, estando el 10 por ciento restante reservado para el consumo de los productores y su utilización como semilla.
Aunque se conocen miles de variedades de manÃ, las familias productoras de las comunidades de Mizque se han abocado a la producción de tres, consiguiendo asà un nivel óptimo de rentabilidad.
Manà orgánico
Estando ya consolidados en el mercado nacional con el manà tostado, los productores de Mizque acaban de suscribir un contrato con la empresa boliviana Grama para que se encargue de buscar compradores de manà orgánico en paÃses de Europa.
A decir de Juan Arévalo, responsable del Programa Manà de la Fundación Valles, la exportación es una alternativa cada vez más cercana, toda vez que 22 productores de manà de la zona ya han conseguido la certificación correspondiente para su producción orgánica de la variedad conocida como sara manÃ.
Las certificaciones fueron entregadas el pasado jueves en un acto especial celebrado en Mizque, en el que participaron autoridades del municipio, directivos de la Fundación Valles y los propios productores.
Arévalo afirma que, una vez concretados los mercados externos, se buscará hasta el siguiente año gestionar la certificación de la mayor parte de los productores de manà orgánico de la zona, con miras de alcanzar un rendimiento de 60 a 80 toneladas.
Adelanta que si las gestiones marchan favorablemente, no sólo se verán beneficiados los productores afiliados a Aproman, sino también algunos pertenecientes a organizaciones productivas de Aiquile y Toro Toro (PotosÃ), con las que también trabaja la Fundación Valles.
Las condiciones de producción de manà en Mizque se verán también mejoradas con la próxima puesta en funcionamiento de dos centros de acopio y tostación del alimento (ubicadas en Qonchopata y TintÃn), que están siendo construidos con una inversión de 40 mil dólares, financiados en un 50 por ciento por la AlcaldÃa de Mizque y en otro 50 por ciento por la cooperación danesa.
Los centros de acopio y tostación fueron presentados también el pasado jueves en el acto desarrollado en Mizque, oportunidad en la que además se suscribió un convenio entre la AlcaldÃa de Mizque y la Fundación Valles para desarrollar una iniciativa similar a la del manà con los fruticultores del municipio.