La explotación sexual con fines comerciales es el delito más común de la trata de personas en Cochabamba, según el informe de la PolicÃa que coincide con los datos de otras organizaciones e instituciones, que trabajan en torno a esta problemática.
La explotación sexual es una actividad mediante la cual una persona (mayoritariamente mujer o menor de edad) es obligada de forma violenta a realizar actividades sexuales, sin su consentimiento.
Está vigente, hoy en dÃa, en todos los rincones del mundo favoreciendo asà el trafico y trata de mujeres, mediante el cual criminales secuestran a niñas y las explotan hasta que no resultan atractivas sexualmente. La Organización de las Naciones Unidas asegura que este delito ocupa el segundo lugar, después del tráfico de armas y drogas que mueve más dinero, a través de redes bien organizadas.
La trata de personas es una forma de esclavitud moderna, en la cual se degrada al ser humano a la condición de objeto.
Varias formas
El responsable de la División de Trata y Tráfico de la Felcc, Boris Bellido, informó que estas redes reclutan mujeres, principalmente del oriente, para luego trasladarlas a lugares para explotarlas sexualmente e incluso privarles de su libertad.
En Cochabamba, funcionan dos lenocinios donde trabajarÃan estas mujeres, asimismo, se convierten en damas de compañÃa o están en las barras americanas, haciendo striptease, que son también formas de explotación sexual comercial.
“Es una actividad que mueve mucho dinero donde el dueño no figura de manera ostensible, tiene una persona que recluta gente, hay una cadena de sujetos y cuando se acciona la parte represiva, se detiene en flagrancia y son ellos quienes pagan por el delitoâ€, explicó.
Dijo, también, que estos proxenetas cuando quedan en libertad influyen negativamente en los testigos, compran jueces, fiscales, policÃas para quedar en la impunidad.